POR QUÉ GANARÁ SERGIO GARRIDO EL 9 –E por Rafael Simón Jiménez


Los resultados de la elección de autoridades
Regionales y Municipales, realizadas el pasado 21 de Noviembre, tuvieron en el
Estado Barinas un inesperado  resultado,
sobre todo para el Gobierno, pero que en general sorprendió a propios y
Extraños, y determino el arrebaton y la burla a la voluntad popular, consumado
por un Tribunal Supremo de Justicia, siempre presto a cumplir las órdenes de
Miraflores por ilegales o desmesuradas que ellas sean.

La inhabilitación a posteriori  de Freddy Superlano, gobernador electo del
Estado Barinas a la luz de unos resultados retrasados intencionalmente por
días, pero luego  ser reflejados
fidedignamente en el texto de la sentencia de la Sala Electoral del TSJ, no
dejan lugar a dudas de que el gobierno le permitió competir al candidato de la
auto denominada Plataforma Democrática, bajo la total convicción de que su
nominación solo serviría a sus intereses de dividir y atomizar a la oposición
para restarle cualquier posibilidad de victoria, como de hecho sucedió en
numerosos estados del País.

Yo no pongo en duda las características de
activista incansable del candidato ganador, ni el esfuerzo hecho por la
plataforma de alcaldes que lo respaldaban, ni por los dirigentes de los
partidos del G4, pero las razones de la victoria de Freddy Superlano el pasado
21-N, tienen raíces mucho más profundas que por supuesto el gobierno no quiere,
ni puede, o quizás ambas cosas, leer correctamente, para entender que  la causa profunda de la victoria de Superlano,
obedecen a la inmensa indignación y desafección popular que se ha ido incubando
progresivamente en su base de apoyo social y electoral, y que no puede
zanjarse, con un simple cambio de candidatos, ni multiplicando dadivas o
amenazas.

Insólitamente, y a mejor estilo gamonal,
feudal  y caudillesco, es decir
anacrónico y anti histórico, Hugo Chávez, desde el momento mismo de su llegada
al poder en 1.998, convirtió a Barinas en el feudo de su extensa parentela, que
nunca tuvo arraigo o protagonismo político en el estado, y a la que amparada en
su popularidad le permitió el control de la gobernación Regional y de varias
alcaldías, todo lo cual fue conformando un imperio para el disfrute, el
hedonismo y los privilegios, ajeno totalmente a las demandas, requerimientos y
problemas de un Estado abandonado a su suerte y saqueado en sus recursos, que
fue perdiendo progresivamente calidad de vida, al ritmo de la extinción del
salario, la inexistencia de servicios públicos básicos, la liquidación de
fuentes de producción y riqueza, y la multiplicación de una diáspora que en
huida desordenada marco el desgarramiento de muchísimas familias Barinesas.

Alumbrarse con velas, cocinar con leña, bañarse
improvisadamente, subsistir con un ingreso miserable, retrotrajo a Barinas a
los tiempos del siglo XIX, y fue generando primero decepción en los otrora
entusiastas y multitudinarios seguidores del Chavismo, y esa sensación luego
muto a repudio y a un deseo inmenso de cambio, que  fue en definitiva lo que se manifestó con toda
claridad el pasado 21 de Noviembre, no solo con la votación y el triunfo
obtenido por Superlano, sino por la muy alto número de sufragios  obtenidos  por el Ex Gobernador Rafael Rosales Peña,
hombre de indudable arraigo popular, todo lo cual era y es revelador de cuan
hondo y extenso es el repudio de una mayoría de Barineses al mal gobierno que
los ha martirizado por más de dos décadas.

El Gobierno Chavista-Madurista,  sorprendido por la victoria de Superlano y
por la altísima ventaja que representa la suma de las dos candidaturas
opositoras, reacciono con mezcla de brutalidad  y arrogancia, al inhabilitar al gobernador
electo, y luego iniciar una cadena de inhabilitaciones de los potenciales
candidatos  a sustituirlo, y
paralelamente e ignorando la realidad profunda que determino su contundente
derrota en su otrora feudo familiar , procedió a forzar la renuncia del
Gobernador y candidato derrotado Argenis Chávez, y a plantearse la postulación
de Jorge Arreaza como nuevo aspirante del PSUV a la gobernación regional, con
lo cual “el remedio termino siendo peor que la enfermedad”.

El gobierno no termino de darse cuenta de las
causas y raíces profundas de su descalabro electoral en Barinas, que si bien
tienen que ver con el desgaste y el desprestigio de la hegemonía Chávez, no
obedece solamente a ella, sino esencialmente en la furia, en la indignación que
en su propia militancia fue ganando terreno al compás del abandono, el hambre,
la injusticia, la extrema necesidad y las condiciones infrahumanas de vida que
padecen los sectores más necesitados de Barinas, donde desde los tiempos de
Chávez, el PSUV concentra su base fundamental de apoyo, y esa situación no
puede resolverse ni trayendo un candidato descolorido y ajeno al medio, que
reúne en sí mismo las cualidades del agua “inodoro, incoloro e insípido “, ni
repartiendo pequeñas dadivas, ni suministrando 
circunstancialmente servicios negados por años como el gas o la
gasolina, ni amenazando a los beneficiarios de cargos públicos o misiones, y
menos poniendo en escena un derroche repugnante e inmoral de propaganda
electoral que agravia a tantos otrora electores del Chavismo, que se preguntan
cuántos alimentos para su familia podrían comprar con uno solo de los
sofisticados afiches o cuñas publicitarias del anodino postulado oficialista.

Estoy convencido, de que el Diputado Sergio
Garrido, el candidato finalmente seleccionado para reivindicar la victoria
popular del pasado 21-N, obtendrá un triunfo aún más amplio y contundente, y a
esta aseveración no concurren solamente mi inocultable apoyo a su nominación,
sino razonamientos  y análisis objetivos
que pudieran resumirse y enumerarse: 1. Tras la postulación de Garrido, se han
agrupado, no solo los partidos políticos que respaldaron a Superlano en su
victoria, sino nuevas fuerzas, cuya motivación fundamental es hacer respetar el
voto y la voluntad de los Barineses burlada por el “arrebaton “ del gobierno,
movimientos  como Unión y Progreso,  Fuerza Vecinal, Lápiz, Centrados y Avanzada
Progresista el partido de Henry Falcón. 2. Rafael Rosales Peña, el otro candidato
opositor del pasado 21 –N, y que obtuvo una muy respetable votación, ha hecho
público su respaldo  a Sergio Garrido, y
si bien los votos no son totalmente endosables, es evidente que esa base
electoral es inobjetablemente opositora y por tanto proclive a votar por el
auténtico candidato que representa esa opción frente  al gobierno.

3. Es indudable que a pesar de su evidente
erosión y desprestigio, Argenis Chávez, ha sido durante más de dos décadas el
líder natural del PSUV, suplantarlo por un improvisado forastero, desconocedor
absoluto del medio Barines, con una conducta y un lenguaje imposible de
conectar con el electorado lugareño, va incluso a mermar la votación obtenida
por el oficialismo en los recientes comicios Barineses. 4. La profusión de
dadivas, regalos y dispensas, así como la costosísima inversión realizada en
propaganda electoral para una campaña comicial “cortísima “ creo que tiene un
efecto contra producente en el electorado tradicional del Chavismo, pensar que
se puede atenuar o revertir un descontento acumulado durante años y que tiene
como sustrato sufrimientos, carencias y penurias de carácter permanente, con
una bolsa CLAP, con un bono miserable e incluso con neveras o televisores  es no solamente ofensivo a los más necesitados,
sino ajeno a la valoración correcta de su dignidad y motivaciones.

Muchos equivocadamente tienden a juzgar y hacer
conjeturas sobre la actual campaña electoral y sus eventuales resultados, con
criterios convencionales, ignorando que estas elecciones no son unos comicios
formales, sino el resultado de un desconocimiento de la voluntad de todo un
pueblo, y la suplantación y falsificación de sus liderazgos naturales, lo que
ha llevado incluso a mucha gente que por diversas razones no sufrago el pasado
21-N , manifestar su decisión y entusiasmo por hacerlo el 9-E, . Creer que con
las viejas prácticas politiqueras y clientelares, del reparto, la dispensa e
incluso la compra de conciencias, pudiera generarse un nuevo escenario
electoral, es tomando prestada la famosa frase de Telleyrand “más que un
crimen, una estupidez “.

El Chavismo, y algunos que tarifadamente le hacen el juego en este escenario sobrevenido en Barinas, por la burla a la voluntad popular de sus ciudadanos, solo adquirirán conciencia luego de su nueva y amplia derrota el próximo 9 de Enero, de que en nuestro estado, lo que se impuso y se volverá a imponer no es un partido, ni un bloque o coalición de ellos, tampoco un candidato por meritorio  que sea, sino la voluntad cada vez más arraigada  de los Barineses de sacudirse para siempre a un gobierno que por veintidós años solo le ha proporcionado carencias, padecimientos, desgarramiento de sus familias, condiciones infrahumanas de vida, en una tragedia humanitaria que solo cesara sacando a sus responsables del poder.





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